OpenAI

OpenAI ha cerrado una nueva ronda de financiación con 122.000 millones de dólares en capital comprometido, una operación que sitúa la valoración de la compañía en 852.000 millones de dólares después de la inversión. La empresa considera que estos recursos le permitirán ampliar su infraestructura, reforzar sus productos y responder al rápido crecimiento de la demanda de sistemas de inteligencia artificial.

La ronda ha estado liderada por Amazon, NVIDIA y SoftBank, con la participación de Microsoft, socio histórico de OpenAI. También han intervenido firmas como a16z, MGX, TPG, BlackRock, Fidelity, Sequoia Capital y Temasek, entre otras instituciones. Por primera vez, la compañía abrió parte de la operación a inversores particulares mediante canales bancarios, una vía con la que recaudó más de 3.000 millones de dólares. Además, OpenAI amplió su línea de crédito renovable hasta aproximadamente 4.700 millones, aunque indicó que todavía no ha utilizado esos fondos.

La compañía vincula esta nueva etapa al crecimiento de ChatGPT y a la expansión de sus servicios para empresas y desarrolladores. Según los datos publicados por OpenAI, ChatGPT supera los 900 millones de usuarios activos semanales y cuenta con más de 50 millones de suscriptores. El negocio empresarial ya representa más del 40% de sus ingresos y podría igualar al segmento de consumo a finales de 2026. La empresa también asegura que sus API procesan más de 15.000 millones de tokens por minuto y que Codex ha rebasado los dos millones de usuarios activos semanales.

OpenAI sostiene que la capacidad de cómputo se ha convertido en una pieza estratégica para mejorar los modelos, reducir costes y ampliar el acceso a la inteligencia artificial. Su infraestructura de entrenamiento y buena parte de la inferencia continúan apoyándose en GPU de NVIDIA, pero la compañía ha diversificado sus proveedores. Su estrategia incluye servicios en la nube de Microsoft, Oracle, AWS, CoreWeave y Google Cloud, además de chips de NVIDIA, AMD, AWS Trainium y Cerebras. También trabaja en un chip propio junto a Broadcom y mantiene acuerdos relacionados con centros de datos.

Uno de los principales objetivos anunciados es el desarrollo de una superaplicación de inteligencia artificial que reúna ChatGPT, Codex, navegación y funciones basadas en agentes dentro de una misma experiencia. La idea es ofrecer un sistema capaz de comprender las intenciones del usuario, actuar sobre aplicaciones y datos, y participar en distintos flujos de trabajo sin depender de herramientas separadas.

La financiación también servirá para continuar mejorando los modelos y ampliar la presencia de la IA en áreas como la salud, la investigación científica y el comercio. OpenAI presenta la operación como una inversión en la infraestructura necesaria para llevar estas tecnologías a más usuarios, empresas y desarrolladores, al tiempo que busca sostener el crecimiento de sus productos y de su actividad comercial.

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