Elon Musk ha vuelto a mover ficha en la carrera por la inteligencia artificial con la puesta en marcha de un centro de datos de entrenamientos para modelos de IA operado por su empresa xAI. Colossus 2 es una gran infraestructura que ha logrado alcanzar una capacidad sostenida de 1 gigavatio de potencia, lo que equivale al consumo eléctrico de la ciudad de San Francisco.
Ubicado cerca de Memphis, Tenessee, el centro cuenta con más de medio millón de GPUs dedicadas al entrenamiento intensivo de modelos de sistemas de IA, lo que lo convierte en uno de los mayores clústeres computacionales del mundo. Además, la empresa planea ampliar su capacidad a 1,5 GW en los próximos meses, lo que logrará reforzar aún más su posición tecnológica frente a gigantes como OpenaAI, Google o Meta.
La estrategia de Musk no solo es impresionante por su potencia, sino también por la velocidad de ejecución. Mientras que iniciativas similares en el sector como OpenAI u Oracle suelen prolongarse durante años por su complejidad técnica, xAI ha desplegado gran parte de su infraestructura en cuestión de meses. Este despliegue demuestra una vez más el alto poder de Musk en el ámbito tecnológico y su interés por ganar terreno en una industria que evoluciona a gran velocidad.
Este crecimiento tecnológico también reabre el debate sobre la huella energética y ambiental de estos equipos. Musk desplegó hasta 35 turbinas de gas con una capacidad de más de 400 megavatios. Alcanzar un gigavatio sostenido implica un consumo masivo de recursos, y plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de este tipo de desarrollos en un contexto de creciente preocupación por la eficiencia energética.



