El Mobile World Congress vuelve a reunir en Barcelona a cerca de 100.000 asistentes, pero el centro de gravedad del evento ya no está en el smartphone. La edición de 2026 consolida su giro hacia la inteligencia artificial, el sector espacial y los grandes debates geopolíticos, en un contexto que vuelve a evidenciar el retraso tecnológico europeo frente a Estados Unidos y Asia.
Aunque los fabricantes siguen utilizando la feria como escaparate, el protagonismo ya no recae únicamente en los dispositivos. De hecho, parte de la expectación mediática se sitúa fuera del recinto, con lanzamientos recientes como el Galaxy S26 de Samsung y la inminente presentación del iPhone 17e por parte de Apple, que ni siquiera participa en el evento.
IA y espacio como nuevos ejes estratégicos
La organización, impulsada por la GSMA, ha ampliado su perímetro hacia sectores donde Europa no lidera. Entre los ponentes más destacados figuran la presidenta de SpaceX, Gwynne Shotwell, y el vicepresidente de Starlink, Michael Nicolls, representantes del ecosistema espacial vinculado a Elon Musk.
También participan el presidente de Qualcomm, Cristiano Amon; el presidente del consejo de OpenAI, Bret Taylor; la presidenta de Blizzard Entertainment, Johanna Faries; y el CEO de Oura, Tom Hale. Incluso el actor Aaron Paul, conocido por Breaking Bad, participa en los debates sobre cultura digital.
La lectura es clara. En los grandes paneles sobre IA, tecnología responsable o transformación digital, las voces europeas son minoritarias. El continente, que perdió el liderazgo en móviles y conectividad, tampoco marca el paso en las nuevas fronteras tecnológicas.
Soberanía tecnológica y presión regulatoria
Uno de los debates centrales gira en torno a la soberanía tecnológica europea. Henna Virkkunen compartirá escenario con Marc Murtra, presidente de Telefónica; Jean-François Fallacher, consejero delegado de Eutelsat; y Tim Höttges, presidente de Deutsche Telekom.
El trasfondo es complejo. Bruselas calcula que los operadores deberán invertir 21.000 millones de euros en cinco años para retirar equipos de proveedores chinos considerados de riesgo. Las compañías advierten de que ejecutar ese plan sin dañar el despliegue de nuevas redes será extremadamente difícil.
A ello se suma el debate sobre la consolidación del sector. Las telecos reclaman desde hace años un marco que facilite fusiones para ganar escala. Los rumores sobre negociaciones entre Telefónica y el operador alemán 1&1 provocaron subidas cercanas al 9% en bolsa, señal de que el mercado espera movimientos bajo la nueva Comisión Europea.
Entre lo retro y la robótica, los móviles resisten
Pese al cambio de foco estratégico, los smartphones siguen teniendo su espacio. Honor ha presentado el Magic V6, anunciado como el plegable más delgado del mercado, con solo 8,75 milímetros de grosor cerrado. Incorpora pantalla interior de 7,95 pulgadas, chip Snapdragon 8 Elite Gen 5 y una batería de 6.660 mAh con tecnología silicio-carbono.
La compañía también ha mostrado un llamativo Robot Phone, con un brazo robótico articulado capaz de rotar 360 grados y estabilizar la imagen en videollamadas y grabaciones.
Xiaomi ha reforzado su alianza con Leica en los nuevos Xiaomi 17 y 17 Ultra. El modelo Ultra incorpora un teleobjetivo periscópico de 200 megapíxeles, mientras que la edición especial Leica Leitzphone apuesta por un diseño retro con anillo físico giratorio.
El resultado es un equilibrio peculiar. Mientras la feria mira al espacio y a la IA, los fabricantes siguen compitiendo en fotografía avanzada, baterías de alta densidad y diseño ultrafino.



