El mundo de la telefonía móvil ha sido testigo de una auténtica revolución en los últimos años con la llegada de los teléfonos plegables. Mientras que las primeras versiones eran experimentales y algo costosas, 2025 está marcando el punto de inflexión en la masificación de este tipo de dispositivos. Empresas como Samsung, Huawei y Motorola están dando grandes pasos para perfeccionar la tecnología y lanzar smartphones plegables que no solo son más asequibles, sino también más robustos y funcionales.
Este avance ha comenzado a cambiar la percepción sobre los teléfonos plegables, que en su momento fueron vistos como una moda pasajera. Los nuevos modelos ofrecen pantallas más grandes en un formato compacto, brindando una experiencia de usuario similar a una tablet, pero con la portabilidad de un teléfono móvil. La clave de este éxito radica en el uso de materiales como el Ultra Thin Glass (UTG) y los avances en las bisagras, que permiten que los dispositivos sean mucho más resistentes al desgaste.
En particular, la serie Samsung Galaxy Z Fold y el Huawei Mate X han sido punta de lanza en esta innovación, ofreciendo no solo pantallas plegables, sino también cámaras de calidad, procesadores de última generación y sistemas operativos optimizados para maximizar la experiencia multitarea. La capacidad de tener una pantalla de 7,6 pulgadas en un dispositivo que cabe en el bolsillo ha abierto nuevas posibilidades en el diseño de smartphones.
El mercado de los teléfonos plegables está experimentando un crecimiento rápido. Según estudios recientes, se prevé que en 2025 los teléfonos plegables representen hasta un 20% del mercado global de smartphones. ¿El futuro? Podría ser aún más innovador, con dispositivos que no solo se pliegan, sino que también cambian de forma y función en función de las necesidades del usuario.
A medida que los precios continúan bajando y la tecnología mejora, los teléfonos plegables se están posicionando como la próxima gran tendencia en la industria móvil. En el futuro cercano, podrían convertirse en la norma, desplazando a los modelos tradicionales de pantalla fija.



